Cuenta qué ocurrió
Describe lo que hiciste o dejaste de hacer. Es el único dato obligatorio; evita detalles que no cambien la disculpa.
Explica qué ocurrió y, si lo sabes, qué impacto tuvo y qué puedes hacer ahora. Genera una disculpa con el tono y la extensión que necesitas, y revisa cada hecho y compromiso antes de enviarla.
Agrega algunos detalles importantes. Podrás editar el resultado antes de guardarlo o compartirlo.
Aporta lo que sabes y revisa lo que vas a decir antes de enviarlo.
Describe lo que hiciste o dejaste de hacer. Es el único dato obligatorio; evita detalles que no cambien la disculpa.
Añade solo las consecuencias que conoces y los pasos que puedes cumplir. Puedes dejar ambos campos vacíos. Indica el trato de tú o usted si importa.
Elige tono y longitud. Después, comprueba los hechos, ajusta las palabras y copia el texto cuando refleje lo que quieres decir.
Casos ficticios completos para comparar un mensaje breve, una nota personal y una carta profesional.
Un mensaje breve por llegar tarde
“Dani, siento haber llegado veinte minutos tarde al café sin avisarte. Te hice esperar y tendría que habértelo dicho antes. La próxima vez te avisaré en cuanto sepa que voy a retrasarme. Me corresponde reconocer esa falta de aviso, sin quitarle importancia.”
Una nota después de interrumpir a tu pareja
“Cris, siento haberte interrumpido varias veces ayer mientras me explicabas tu preocupación. Seguí defendiendo mi postura y no te dejé terminar. Me importa nuestra relación y lamento no haberte escuchado. La responsabilidad de esas interrupciones es mía, aunque tuviéramos opiniones distintas. Si quieres retomar la conversación, escucharé hasta el final sin interrumpirte antes de responder. No tienes que decidirlo ahora ni tranquilizarme. Quería reconocer lo que hice y dejar claro que no te corresponde restarle importancia para que yo me sienta mejor. Entiendo que esta disculpa no exige una respuesta.”
Una carta por enviar un archivo equivocado
“Hola, Laura: Le pido disculpas por haberle enviado ayer una versión antigua del presupuesto. No comprobé el archivo adjunto antes de enviar el correo. Como resultado, usted preparó su revisión con los precios anteriores y tuvo que repetir esa parte del trabajo. Era mi responsabilidad verificar qué documento recibía y no lo hice. El error estaba en el archivo que envié, no en su revisión. El presupuesto correcto ya está preparado. Hoy, antes de las 16:00, comprobaré los importes acordados y le enviaré el archivo correcto junto con una lista de los cambios. A partir de ahora revisaré el nombre y la fecha de cada adjunto antes de enviarlo. Son pasos concretos que puedo asumir para revisar mejor los documentos que comparto. Corregir el presupuesto no recupera el tiempo que usted ya ha invertido. Quiero reconocer ese efecto sin restarle importancia ni trasladarle la responsabilidad de mi error. Lamento haberle hecho trabajar con información que no correspondía a la versión acordada. Un saludo, Álex”
Si un regalo digital resulta apropiado, puedes acompañarlo con tu disculpa revisada. No sustituye la responsabilidad ni obliga a perdonar o responder. Respeta los límites de contacto de la otra persona.
El punto de partida es una acción o una omisión concreta, no una petición genérica de perdón.
Explica el compromiso y lo que no cumpliste. Si no pudiste asistir a una boda u otro encuentro, distingue lo ocurrido de las razones que no deben servir de excusa.
Identifica la frase, la interrupción o la reacción que quieres reconocer. No atribuyas sentimientos a la otra persona si no los conoces.
Describe un archivo equivocado, un plazo incumplido o una información incorrecta. Incluye únicamente medidas que estén dentro de tus responsabilidades.
Reconoce la demora y sus efectos comprobados. No añadas descuentos, compensaciones ni fechas de entrega que no puedas ofrecer.
Haz que el borrador diga lo que realmente puedes reconocer y cumplir.
«Envié el archivo equivocado» permite reconocer el fallo con más claridad que «hubo una confusión».
Una explicación no debería trasladar la culpa. Puedes usar la opción de quitar excusas y comprobar que conserva los hechos.
Distingue «tuviste que repetir el trabajo» de «sé exactamente cómo te sientes». Incluye solo lo que sabes.
Una reparación concreta debe ser posible y estar autorizada cuando corresponda. Si todavía no la conoces, no añadas una promesa.
Revisa que el texto no pida perdón inmediato, consuelo ni otra oportunidad como condición para dar por hecha la disculpa.
Cómo elegir la extensión, completar los datos y utilizar el borrador con criterio.
Sí. Puedes usar esta herramienta gratis. Introduce tus datos para generar un resultado personalizado.
Sí. La opción breve apunta a unas 45 palabras; la media, a unas 90; y la larga, a unas 170. Son extensiones aproximadas. Elige según lo que necesites explicar y elimina repeticiones antes de enviarlo.
Solo es obligatorio explicar qué ocurrió. Puedes añadir el destinatario, el tono, un impacto conocido y una reparación posible. No hace falta completar los datos opcionales si no los conoces.
Sí. Combina el tono profesional con la longitud breve y aporta el hecho principal. Revisa el tratamiento, los datos y cualquier compromiso, y sigue el procedimiento de comunicación de tu organización cuando corresponda.
Escríbelo en el contexto del destinatario, junto con el nombre o el cargo si quieres utilizarlos. El tono profesional no decide por sí solo ese tratamiento. Revisa que el borrador mantenga el que has indicado.
Deja vacío el campo de reparación. Puedes reconocer lo ocurrido sin prometer una solución que aún no tienes ni pedir a la otra persona que te tranquilice.
Sí. Trátalo como un borrador: revisa los hechos y edita las palabras antes de copiarlo. Las opciones de quitar excusas y dar más espacio ayudan a reformularlo; comprueba también el resultado de cada cambio.